Miles de personas realizaron la fila que llevaba horas y horas hasta alcanzar la capilla ardiente donde descansan los restos del ex presidente Néstor Kirchner, montada en el Salón de los Patriotas de la Casa Rosada.
Con cantos que piden fuerza a Cristina, familias enteras y muchos jóvenes se acercan a dar el último Adiós a quien fuera también el titular del PJ nacional y secretario general de la UNASUR. La gente arribó de todos lados: Rosario, Mendoza, San Juan, Nocochea, Mar del Plata, y la lista sigue.
"Vine porque él nos dio ganas de creer en algo", señaló Lisa Mendoza, un joven de 22 años que llegó desde Rosario a homenajear al ex presidente.
"Vine desde Rosario, porque él me hizo creer en algo. Ahora tengo compañeros, creemos en la militancia, en que se pueden cambiar las cosas, porque él cambio muchas cosas. Y ahora llegamos en un micro para que vea lo que logró", señalaba Lisa Mendoza, una joven santafesina de 22 años cerca de la una de la mañana, cuando le faltaban metros para entrar a la Casa Rosada y poder por fin tocar el féretro del ex presidente Néstor Kirchner.
Pero Lisa fue una entre tantos otros que se acercarcon a la Plaza de Mayo, desde las 10 de la mañana de ayer, a desperdir los restos de quien fuera además el titular del PJ nacional.
Y por eso, la fila duró toda la noche. Alrededor de las 22 de ayer arrancaba desde Rivadavia al 500, daba la vuelta por 9 de Julio y continuaba entonces desde la avenida hasta la Casa Rosada, por Avenida de Mayo. Y en el trayecto, que por momentos parecía estancancado, apretado, exhausto, banderas argentinas y gente de todos lados: Mendoza, Rosario, Necochea, Mar del Plata, San Juan... Familias enteras, chicos muy pequeños, abuelos e indudablemente mucha juventud.
Entre la concurrencia, en tanto, también hombres y mujeres que admitían haber comenzado a seguir a Kirchner recién en los últimos años.
"Tuvo sus aciertos y sus errores, pero si se equivocó es porque hizo", reflexionó ante este medio Juan José Torres(50), remisero de profesión, que dejó el auto sobre Piedras y no pudo resistirse a "vivir este momento histórico".
Así transcurrió la noche del Adiós, con muchos matices, con ánimo variable, que oscilaba entre profundos momentos de silencio y la euforia, los cantos contra el vice presidente Julio Cobos, a favor de la Presidenta, Cristina Fernández, el himno, la marcha peronista...
Al llegar a la explanada de la Rosada, sí, el silencio rotundo. Y cuando los pasos se acercaban a las cientos de coronas que anticipaban la llegada al féretro, entonces el llanto, que tal vez había sido contenido o atajado por la euforia que emana de tanta gente junta.
Adentro, si bien la guardia de los Granaderos y la vigilancia del personal de seguridad eran infranqueable, no faltó quien logró acercar al cajón una carta o un pañuelo, una foto que llegó arrugada por tanto empujón. Todo eso ante la mirada atenta de Alicia Kirchner, que no se movió del cajón donde descansan los restos de su hermano, al menos hasta las 4.30 de la mañana, y quedó suplantando a la Presidenta, que se retiró a descansar alrededor de las 23.
El velatorio del ex presidente Néstor Kirchner concluirá este mediodía, luego de 24 horas consecutivas, y luego se iniciará el cortejo fúnebre que recorrerá Leandro N. Alem, Córdoba, 9 de Julio, Libertador y Salguero hasta llegar al sector militar del aeroparque porteño Jorge Newbery. Desde allí, un vuelo trasladará el ataúd con los restos a Río Gallegos, donde será la inhumación.
De InfoRegión

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