(Por FS*) Un informe del Equipo Argentino de Antropología Forense, constatado por el Poder Judicial en agosto de este año, permitió la identificación de los restos de María Luisa Martínez de González, desaparecida en Quilmes en 1977, y que el sábado 11 recibirán sepultura en el Cementerio de Quilmes.
Martínez, junto a la enfermera Generosa Fratassi, habían sido secuestradas por estar ligadas al nacimiento de Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Isabella Valenzi, en el Hospital Isidoro Iriarte de Quilmes.
La joven madre se hallaba detenida en el centro clandestino de detención Pozo de Quilmes, en la sede de la actual DDI de Quilmes, a cien metros del Hospital Iriarte.
Hasta el nosocomio fue trasladada por un grupo de policías, junto al médico policial Jorge Bergés, para dar a luz en la madrugada del 2 de abril de 1977. Horas después, la madre fue trasladada al Pozo de Banfield, y antes de que terminara ese mes fue sacada en uno de los llamados "traslados masivos", sin que volviera a saberse nada de ella, como tampoco de su hija.
Mientras era retira del Hospital por un grupo de tareas que la cargaría en la caja de una camioneta para llevarla a Banfield, Isabella Valenzi alcanzó a darle sus datos a la partera María Luisa González.
La partera hizo llegar a la familia de la parturienta, con la colaboración de su consuegra Emma Salas de Ciavaglia, una carta en la que revelaba lo ocurrido, e indicaba que pasaran por el nosocomio a buscar a la bebé.
Aunque la misiva fue enviada con enormes precauciones, el dato fue conocido, y en su casa de Quilmes, María Luisa Martínez fue secuestrada por un grupo de militares el 7 de abril de 1977, en presencia de su esposo y sus nietos.
Pese a los hábeas corpus presentados, permaneció desaparecida desde entonces. A partir del retorno de la democracia, y la creación de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), pudo saberse que la partera había estado detenida en el centro clandestino de detención El Vesuvio, junto a la enfermera Generosa Fratassi.
María Luisa con un compañero de
Fratassi había sido secuestrada en el Hospital Iriarte, el 14 de abril, un día después de que la madre de Silvia Isabella Valenzi se hiciera presente para hablar con el director del nosocomio. La enfermera había tenido el atrevimiento de contradecir al director, Roberto Iriarte, cuando éste negaba el nacimiento y la presencia de la bebé.
Ambas mujeres, según estableció ahora el Equipo Argentino de Antropología Forense, fueron asesinadas el 28 de abril de 1977, y enterradas como NN en el Cementerio Municipal de Lomas de Zamora, junto a otras tres personas.
La lucha de una mujer
Los restos de María Luisa descansarán en Quilmes, de la misma manera que desde hace algunos meses lo hacen los de su compañera, Generosa Fratassi.
En el marco de la Justicia, se tramita una causa por los crímenes y las detenciones cometidos en el centro clandestino de El Vesuvio. Y el sábado 11, a las 12, se dará sepultura a los restos de la partera, con la presencia de su hija María Leonor González, y sus nietos Lisandro, Francisco y José.
Bastaría el hecho en el que se involucró, al dar cuenta del parto de una detenida, para abarcar la dimensión humana de la partera.
Sin embargo, su historia ha sido pródiga en materia de solidaridad y de lucha. Había nacido un 5 de julio de 1926, en la ciudad bonaerense de Coronel Pringles, y se radicó en Quilmes a partir de 1945, donde se casó con Ramón González, y tuvo una hija, María Leonor.
María Luisa Martínez había estudiado obstetricia en La Plata, y por eso pudo ingresar al entonces hospital municipal de Quilmes, el Isidoro Iriarte, donde contribuyó a la organización del personal para conformar la primera comisión interna. Fue, también, secretaria de Obra Social en el gremio de la sanidad, ATSA de Quilmes.
Durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, en julio de 1975, la hija de la partera y su yerno, fueron detenidos junto a otros militantes, en un hecho que la propia María Luisa Martínez presenció. A partir de entonces, emprendió gestiones para lograr la legalización de ambos, y sostuvo su actividad solidaria, colaborando con los familiares de presos políticos.
En esa línea de solidaridad la encontró el nacimiento de la bebé de Silvia Isabella Valenzi, que fue la causa de su desaparición y posterior asesinato.
*Esta nota fue escrita para la edición del 1 de diciembre de 2010, del diario Perspectiva Sur, de Quilmes.

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